Rhynchophorus ferrugineus
El daño más severo es causado por las larvas. Al eclosionar, penetran en el interior de la palmera y se alimentan de sus tejidos blandos, excavando extensas galerías en el tronco y la yema de crecimiento
. Al destruir la yema apical, el punto de crecimiento de la palmera, la planta inevitablemente muere, ya que no puede generar nuevas hojas
. En una sola palmera, una hembra puede llegar a depositar hasta 200 huevos, acelerando exponencialmente el proceso de destrucción
.
El impacto económico es enorme. Las pérdidas económicas asociadas al picudo rojo se cuantifican en decenas de millones de dólares anuales en los países productores de palmeras datileras
En España, solo la pérdida de la Palmera Canaria en parques y jardines se estimó en una cifra cercana a los 27 millones de euros
Su afección también amenaza gravemente palmerales de valor cultural incalculable, como el Palmeral de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad